"El hombre está en la tierra para trabajar; y cuando digo
trabajar, significa en primer lugar trabajar en sí mismo,
esforzarse por superarse y mejorar. Ciertamente cada día vemos a
la gente ir al trabajo, pero los esfuerzos que realizan están
principalmente dirigidos a asegurar su sustento, su bienestar,
su seguridad material. No están muy dispuestos a realizar el
trabajo con el pensamiento que les convertiría en dueños de
cualquier situación. Confían en una existencia fácil donde no
les ocurrirá nada penoso ni lamentable: el mismo Señor debe
protegerles, darles tranquilidad, la salud; incluso para ello le
rezan oraciones. En cuanto a los no creyentes, esperan protección
y ayuda de la sociedad.
Pues bien, no, los humanos deben saber que jamás se hallarán
completamente al abrigo y protegidos. Están en la tierra para
aprender, para desarrollarse, y las dificultades y pruebas están
ahí precisamente para obligarles a ello, y no pueden escapar a
ellas. Entonces, en vez de correr de un lado para otro
exigiendo, protestando y quejándose, cada uno debe realizar un
trabajo interior, porque es en su interior donde primero
encontrará el remedio, el consuelo y la esperanza."
Omraam Mikhaël Aïvanhov